
Presta atención, porque lo que vas a leer puede cambiarlo todo.
Aquí no solo hablo de MANAGEMENT y GOBERNANZA.
Hablo de la vida. Porque cuando hablo de management y gobernanza, hablo de lo que mueve nuestro mundo.
También hablo de cómo ganar más horas de sueño. Porque eres una persona con mucha responsabilidad, estás a cargo del negocio, del equipo, de la innovación, los temas personales, la familia… Por las noches es muy difícil conciliar el sueño con tantas cosas en la cabeza. Y poder dormir mejor sería la bomba.
Y lo hago sin pelos en la lengua. Para que te traten como si fueras de la nobleza del siglo XVI, ya están otros. Yo prefiero ser directo y auténtico.
Si has leído hasta aquí y te asaltan un montón de dudas, o te parezco poco profesional, soberbio, o un vendehumos… El problema no lo tengo yo, que no me conoces de nada.
Si este es el caso, no tiene ningún sentido que continúes.
Aclarado eso…
Escribo (casi) todos los días un email sobre management y gobernanza. O sobre la vida, según quieras verlo.
Aproximadamente 300 palabras. Cortito, y de alto valor para que no te resulte un coñazo leerlo.
Día que estás fuera, contenido de valor que te pierdes.
Apúntate aquí:
Como te pasas el día apagando fuegos, no podrás leer esto.
Y casi mejor que no lo leas porque cada una de estas frases va a hacer que se te espese la sangre:
- Te agotan la falta de procesos claros y eficaces con los que se desperdician tanto tiempo como recursos.
- Sientes que tu equipo podría hacer más pero no sabes cómo impulsarlos.
- Todas las decisiones recaen sobre ti, dejándote sin apoyo y con sobrecarga.
- En tu organización todo cuesta el doble de esfuerzo si no estás tú encima. Tienes que estar en todo y tirar del carro.
- Notas al equipo estancado en ideas, y no solo eso, es que hasta les cuesta implementar las que tú les propones.
- La mala comunicación interna genera malentendidos y pérdida de tiempo. Y encima no crecéis a la velocidad deseada.
- El trabajo te persigue hasta casa y, mientras otros te reclaman conciliar, tú parece que no te merezcas desconectar. La situacion empieza a afectar a otros ámbitos de tu vida.
- La lentitud con la que os adaptáis a los cambios del mercado y a la competencia llegan a afectar a tu calidad de vida.
- Hay días en los que simplemente lo mandarías todo a la mierda.
- Tu familia y amistades casi que ni te ven el pelo.
¿Y quién soy yo para dar lecciones?
Mi padre siempre se ha dedicado al transporte. Empezó desde muy pequeño en el camión de mi abuelo (eran otros tiempos, tiempos duros de los de verdad). Con el tiempo, se convirtió en empresario, fundando su propia empresa de transporte de viajeros.
Aunque no parezca glamuroso, mi padre llevaba a personas de su vida cotidiana a destinos fascinantes por toda Europa.
No tengo su pericia al volante y mi vida ha sido bastante más fácil que la suya, pero también me dedico al transporte, aunque de otra manera.
Yo sé cómo mover a personas y organizaciones para que consigan resultados. Y parecerá mentira, pero eso te devolverá horas de sueño. Palabrita del niño Jesús.
Si tú o tu organización están en un punto muerto, si las cosas no van mal pero tampoco bien, no te conformes.
No esperes a que las cosas se tuerzan. Busca ayuda.
Hazme caso.
Pueden ser otros o puedo ser yo, pero busca ayuda.
¿Todo bien?
Te lo resumo:
Ayudo a propietarios y directivos a crear culturas organizativas sólidas, donde el éxito empresarial y el bienestar de las personas van de la mano. Y que con eso, duerman mejor por la noche.
En eso, soy bueno. En otras cosas no tanto.
Tengo sueños y preocupaciones. Como tú.
Si prefieres dormir mal a tener resultados, sigue como hasta ahora.
Te lo he dicho ya, pero te lo repito. Escribo (casi) todos los días una newsletter con contenido de valor. Si te parece mucho, no entres. Escribo además sin pelos en la lengua. Si tienes la piel fina, no entres.
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